Buscadores del preciado metal
llegan a Navelgas para divertirse en
un nuevo campeonato de bateo
26.07.09 -
El Cuarto de los Valles se ha convertido en el valle de
los 'pescadores de oro' a semejanza de las clásicas figuras de las
películas del Oeste. Algunos, como la familia Sanfiz, sienten una
infinita pasión por el preciado metal que es trasmitida de generación en
generación.
El más popular de los pescadores de oro de los ríos de
Navelgas, Enrique Sanfiz, supo trasmitir a sus hijos y nietos la pasión
por el río, el oro y la naturaleza. Una afición que hoy se ha convertido
en uno de los reclamos turísticos más importantes de Navelgas y que
lleva su nombre unido al de Asturias por los cinco continentes.
Hoy sus hijos Ismael y Carlos son los claros favoritos
para alzarse con el primer puesto del Campeonato Nacional de Bateo de
Oro que se celebra en Navelgas. La saga continúa, y sus nietos y
bisnietos, Luis, Hugo, Beli y Cristian, este último con cuatro años,
obtienen importantes premios en sus categorías.
Al contrario que en el Oeste, ahora no prima las ansias
de riqueza, sino de encontrar el mayor número de diminutas pepitas, que
la organización coloca en unos cubos de tierra, en el menor tiempo
posible.
El bateo del oro en Navelgas se pierde en la memoria de
los tiempos.Viene de antes de los romanos y en la actualidad, además de
participar en los campeonatos anuales, aún quedan aventureros que se
lanzan al río en busca de pepitas. Es el caso de José Pérez 'El
Valenciano', que quedó fascinado de estas tierras de la mano de Enrique
Sanfiz y después de casi 30 años conoce, como los lugareños, los mejores
rincones del río donde se puede encontrar oro.
«En Cabuerna, en el río Bárcena, llegamos a 'pescar' en
un día casi 10 gramos de oro, toda una lotería», cuenta Luis. «Aunque el
récord lo ostenta Enrique con una pepita de 14 onzas», reconoce.
La organización del campeonato ha dispuesto de más de
1.000 diminutas pepitas para la celebración del campeonato, muchas de
las cuales volverán de nuevo al río de donde salieron para perpetuar
esta tradición. La fiesta de oro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario