Navelgas revalida el éxito de público y participantes en su campeonato de bateo y en el festival
de música celta y se consolida en el calendario del verano asturiano
27.07.09 -
Los Sanfiz, una de las tradicionales familias vinculadas al bateo del oro. / J. M. AZCÁRATE
El pueblo de Navelgas es tierra de oro y folk. Una tierra
del mundo rural que sin grandes presupuestos ni estridencias revindica
su lugar en Asturias y en España, año tras año. Ayer Navelgas cerró un
nuevo Campeonato Nacional de Bateo, el noveno, con un nuevo éxito de
participantes. Hasta un centenar de aventureros buscadores de las
esquivas pepitas se dieron cita en el concurso.
Los ganadores de las diferentes categorías fueron
Sergio Gil Arjona en menos de siete años, que consiguió seis pepitas en
10.38 minutos. De 7 a 12 años, el ganador fue Daniel Abad Fernández de
Navelgas, con seis pepitas arrancadas a las aguas en 2.37 minutos. Entre
los juveniles, Hugo Sanfiz, de la más famosa familia de bateadores, fue
quien se hizo con el triunfo con una decena de pepitas en poco menos de
cuatro minutos.Y de las mujeres, la mejor profesional fue Isabel Meana
Herrero, de Gijón, que logró diez piezas en menos de tres minutos, y la
mejor aficionada fue Miriam Yuste Torres, también gijonesa, que se hizo
con un botín de ocho en algo más de cinco minutos. En el apartado
masculino, el mejor profesional fue Enrique Sanfiz Fernández con 9
pepitas en 2.20 minutos, y de los aficionados, Pedro Cuesta Valiño de
Madrid, que cogió siete en 4.07 minutos. Además la veterana María
Trinidad Hernández Vicente, de Zamora, también se clasificó con siete
pepitas en 5.20 minutos. Y el primer puesto por equipos, como era de
esperar, fue a parar a manos de la familia Sanfiz, continuadores de toda
una saga de bateadores. Este campeonato nacional tiene lugar en
Navelgas un año después de haberse celebrado el Campeonato Mundial que
contó con unos 600 participantes venidos de 20 países diferentes.
Pero no sólo del oro disfruta Navelgas, el folk juega un
papel primordial en este fin de semana festivo que se consolida en el
calendario veraniego. Al festival de este año asistieron nada más y nada
menos que 2.000 personas, todas en un pequeño pueblo del occidente que
se resiste a estar lejos, a quedar en el olvido. Los vencedores de esta
edición fueron Héctor Braga y el grupo catalán Amanida Folk.











